Las ciudades colaborativas

Reportaje publicado en el Mundo en enero del 2015

Algo está cambiando en el ADN de nuestras ciudades . De los espacios de coworking a los grupos de consumo, de los coches compartidos a las monedas complementarias, compartir se está convirtiendo en la respuesta necesaria a los retos urbanos. Albert Cañigueral, autor de Vivir mejor con menos, lanza al aire la pregunta: “¿Quién no quiere vivir en una ciudad colaborativa?”

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Construcción de chimeneas

Leido en: Proyecto vivir en el campo

Diseño de chimenea

El problema más común que puede dar una chimenea es que haga humo. Por eso es muy importante conocer las claves: el diseño, proporciones y dimensiones de las chimeneas. Lamentablemente no todos los albañiles se preocupan por conocer las proporciones de las chimeneas y el diseño correcto. Este se ha ido perfeccionando con el paso del tiempo y está comprobado que funciona.

Lo primero es el diseño, como podéis ver en el dibujo la chimena en su conjunto se compone del hogar, garganta o gola, cámara de humos y el tiro. Es importante respetar el diseño, la inclinación de la pared trasera del hogar así como la garganta evitarán que el humo vuelva y facilitarán su salida.

escanear0002También son importantes las proporciones. Dependiendo de las dimensiones de la estancia donde se encuentre tendrá que ser de mayor o menor tamaño el hogar. Hay que ser realistas, para una estancia común con una embocadura de entre 75 y 90 cm. será suficiente. Por contra, si la hacemos muy grande necesitaremos hacer grandes lumbres con su correspondiente consumo de leña para que no se pierda el calor por el tiro.

Por poneros un ejemplo, nosotros tenemos el salón y la cocina abiertos, unos 60 m2 o por ahí, y los calentamos con una chimenea de unos 80 cm de ancha.

Hogar

Conducto

(Ancho x Alto x Fondo) cm

Circular cm

Rectangular cm

70 x 60 x 40

25

21 x 21

75 x 70 x 40

30

21 x 21

80 x 70 x 40

30

21 x 33

80 x 75 x 40

30

21 x 33

85 x 75 x 45

30

21 x 33

90 x 75 x 45

38

33 x 33

100 x 75 x 45

38

33 x 33

120 x 80 x 45

38

33 x 33

Si seguís las indicaciones de las proporciones según esta tabla y el diseño tradicional seguro que no tendréis problema. Un abrazo.

Germinados

Leido en: El blog alternativo

Los germinados son los alimentos vivos por excelencia, llenos de enzimas, vitaminas y nutrientes y, además, alegran nuestras ensaladas, sandwiches o cualquier plato. La alfalfa germinada es el más conocido pero hay muchas variedades y sabores. Germinar es muy fácil teniendo simplemente un bote, colador y algo de paciencia, pero también hay diferentes sistemas que nos hacen el proceso más fácil. Conasi tiene una amplia de germinadores y en un artículo compartimos nuestra experiencia con la germinadora doble.

En este post también recopilamos los siguentes recetas de LA COCINA ALTERNATIVA:

  • aceitunas aliñadas con zanahoria, miel y jengibre
  • crema de calabacín y jengibre
  • pasta integral con verduritas y bechamel de coliflor
  • “escarabajos” de kiwi y chocolate

Hace un tiempo hablamos de Aceituning, un pdf con 57 ideas originales para aliñar las aceitunas, y esta es una de las propuestas: receta de aceitunas negras con zanahoria, jengibre y miel, una combinación de sabores diferente que nos sorprenderá y agradará. ESTA es la explicación con vídeo

¿Aburridos de la típica crema de calabacín con quesitos o nata? Pues probemos algo diferente sin lácteos y con un suave aroma cítrico-picante. Cebolla y puerros pochados para que suelten todo su dulzor, calabacín y un poco de jengibre son los ingredientes de esta crema que podemos servir en vasitos a modo de aperitivo. RECETA

Suave, dulzona y blanquita, la bechamel es una salsa que gusta a muchos y difícil de prescindir cuando nos hemos acostumbrado a su sabor. Pero la bechamel de coliflor es muy similar y 100% de verdura porque no lleva ni harina ni leche de vaca. En esta pasta con verduritas y bechamel de coliflor con almendras gratinadas, podemos comprobar lo rica que está: AQUÍ

Tranquilos que no vamos a comer insectos. Estos “escarabajos” de kiwi y chocolate o coco, es una de las ideas divertidas que encontramos en el libro infantil “El Recetario Mágico“, una forma creativa y dulce de comer fruta. Las patitas se hacen con dátiles. Y estos son LOS PASOS

Cómo crear un buen suelo reciclando

Leido en : Red de Permacultura

La idea es hacer un bancal para cultivar de forma, rápida y sencilla, fertilizando y garantizando buenas condiciones para sembrar, para esto se escoge el sitio, y se ponen tablas de madera, ladrillos viejos, bloques, adoquines, piedras u otro material que tengamos a mano, que nos ayude a delimitar el bancal y darle un poco de altura.

En otras circunstancias lo primero que haríamos sería quitar el pasto y rellenaríamos el bancal con tierra, pero como se trata de hacer menos esfuerzo y obtener mas beneficios, dejaremos el pasto y pasaremos a cubrirlo todo con materia orgánica en  descomposición.

Se puede usar frutas y hortalizas cascaras y demás restos orgánicos de nuestra cocina, de todo menos patatas ya que estas pueden brotar, esto se puede hacer guardando los restos vegetales de la casa, o visitando fruterías, mercados etc., y pidiendo a los vendedores, todo lo que tiran que es mucho.

Se cubre con cartón la parte orgánica

Esta es la parte sucia (y olorosa) del trabajo, pero pronto comienza a mejorar; despues de poner la parte orgánica por toda la base del bancal, cubrimos todo el bancal con cartón, esto tiene dos motivos, el primero es impedir el paso de las raíces a esta cama de residuos hasta que estén medianamente compostados, el segundo es compactar y acelerar el proceso de compostaje e impedir que el calor generado por el mismo afecte las raíces ya que el cartón es aislante, con el tiempo el cartón también se empezara a compostar y las raíces lo atravesaran sin problemas encontrando cientos de nutrientes debajo.

Sobre el cartón colocamos una capa de tierra, de esta forma ocupamos la mitad de tierra, y obtenemos una cama caliente, rica en nutrientes para nuestras plantas; con mucho menos trabajo que otras formas, de armar el bancal.

En cada paso iremos regando con abundante agua, esto ayudara a compactar y acelerar los procesos, una vez que pongamos la tierra el mal olor desaparecerá, por ultimo ponemos una buena capa de paja, o pasto seco para retener la humedad, así regaremos menos y protegeremos la tierra del sol.

Can Batllò

Leido en: El diario.es

Can Batlló se ha convertido en un gran laboratorio de la economía social que entronca con la Barcelona popular y libertaria que el franquismo quiso arrasar.

Si uno se acerca cualquier mañana a tomar café en el bar de Can Batlló —la antigua fábrica textil del barrio de La Bordeta de Barcelona reconvertida por los propios vecinos en un macrocentro social autogestionado —, tiene muchas posibilidades de encontrarse a filósofos, arquitectos y contables enfrascados en la limpieza cotidiana del local.

Los mismos filósofos que han concebido el espacio, los mismos arquitectos que han transformado un basurero que hace más de cuatro décadas albergaba hilaturas en un espacio vanguardista y lleno de luz y creatividad, y los mismos contables que ayudan a cuadrar las cuentas para que este emblemático espacio siga en pie y con proyectos cada vez más importantes.

Tres años y medio después de que los vecinos ocuparan la antigua fábrica textil de la familia Muñoz-Ramonet —una de las grandes fortunas de Barcelona—, Can Batlló sigue funcionando con la misma filosofía autogestionada y libertaria del primer día. Se ha convertido en uno de los mayores ejemplos en España de que realmente existe otra manera de hacer las cosas: democrática, participativa, sin burocracia y eficiente, tanto en términos meramente económicos como en rentabilidad social. Y además, con una ambición extraordinaria: esto no es ya un centro ocupado, sino el germen de un auténtico  barrio cooperativo que aspira a reconectar con una gran tradición de economía popular que en Barcelona llegó a ser muy importante y que la victoria del franquismo quiso arrancar de cuajo.

Can Batlló es tan grande como el Camp Nou y como una manzana entera del Eixample. La fábrica textil cerró las puertas en el tardofranquismo y del enorme espacio fue cociéndose a fuego lento un gran proyecto inmobiliario al que faltó tiempo para consumar  pelotazo alguno porque la crisis le pilló aún con cabos sueltos. El proyecto incluía necesariamente equipamientos también para el barrio y los vecinos se cansaron de esperarlos en vano: el 11 de junio de 2011 tomaron sin esperar el permiso de nadie la antigua fábrica en un acto multitudinario que el Ayuntamiento no tuvo otro remedio que tolerar. Y ahí empezó una dinámica que no se ha detenido aún: los vecinos y las entidades de un barrio con gran tejido social y cooperativo se organizan, lanzan nuevos proyectos y el Ayuntamiento los acaba validando, incluso boquiabierto.

Así volvió a suceder con el derribo del gran muro que separaba la fábrica del barrio. Tras muchas demandas instando a la demolición, los vecinos se pusieron manos a la obra y forzaron la llegada de las máquinas municipales: ahora ya no hay muro, sino una calle pública donde antes estaba vedado el paso. Todo ello sin que exista siquiera una organización jurídica que represente Can Batlló, ni burocracia, ni estructura, ni cargos: hay una asamblea mensual y luego múltiples comisiones que van trabajando a su aire y que sólo tienen que rendir cuentas a la asamblea.

Biblioteca en el bloque 11

“Nací al lado de la fábrica y, después de más de 30 años reclamando que hicieran equipamientos públicos, nos cansamos de esperar y decidimos hacerlo nosotros mismos”, explica Agustina, jubilada que participa en la gestión de la biblioteca, un espacio en pleno Bloque 11 —el epicentro del proyecto, el primer lugar que se recuperó para el barrio— que tiene poco que envidiar a las bibliotecas municipales: abre tres días por la mañana y todas las tardes, tiene ordenadores y espacio para estudio y para tertulias, y cuenta con un fondo bibliográfico que ya supera los 10.000 libros, todo donaciones, y eso que sólo aceptan ediciones recientes: “Esto es una biblioteca, no un contenedor de libros”, señala Agustina.

El Bloque 11 cuenta con instalaciones extraordinarias, que se han ido autoconstruyendo poco a poco: auditorio, biblioteca, bar, rocódromo, taller de artistas, sala de reuniones, etc. Todo funciona con el mismo esquema: es de uso libre, pero el usuario debe aportar también algo a Can Batlló e involucrarse de alguna manera, en la asamblea, en comisiones, en nuevas iniciativas que vayan dando respuestas a las lagunas que persisten en el barrio… Siempre con esta filosofía, el proyecto se ha ido extendiendo más allá del Bloque 11 y ello es precisamente lo que le diferencia de un mero centro social y lo acerca a la utopía de “barrio cooperativo”, donde se pueda vivir con otra lógica sin renunciar a ningún servicio y con actividad económica de base cooperativa.

Uso público

Esta utopía está plasmada en documentos, pero empieza a ser perfectamente evidente a simple vista: la calle nacida tras la destrucción del muro es un espacio realmente de uso público, un lugar de paso y también de encuentro, sin coches, ni publicidad, ni establecimientos comerciales de lógica privada. Y ya funciona una carpintería de base cooperativa que tras la jornada laboral queda a disposición del barrio. “El objetivo es generar actividad económica que sirva para que la gente viva, pero siempre incluyendo retorno social para Can Batlló y para el barrio”, explica Hernán Córdoba Mendiola, activista de Can Batlló y socio de La Ciutat Invisible, auténtica factoría para la recuperación de la memoria de la Barcelona popular que el franquismo quiso borrar del mapa y hacerla invisible.

En la práctica, los trabajadores de la carpintería ejercen también de maestros de su oficio fuera de la jornada laboral —se organizan cursos— y los medios de producción están colectivizados y al servicio de todo el barrio.

En la calle ha abierto también un “taller de movilidad” —se encuentran y se reparan desde patines hasta motocicletas y el objetivo es que incluya también vehículos a disposición del colectivo—, un  pipicán para el barrio y huertos que acabarán nutriendo a grupos de consumo. Además, están ya en la cuenta atrás los proyectos de un comedor popular —con 100 plazas y comidas a cuatro o cinco euros—, una imprenta y hasta una fábrica de cerveza.

Evidentemente, un auténtico barrio necesita viviendas y también en esto los primeros proyectos están muy avanzados. Se ha constituido una cooperativa que construirá 31 viviendas en régimen de cesión de uso, esa fórmula a medio camino entre la propiedad y el alquiler que es habitual en algunos países nórdicos pero prácticamente desconocida aquí: la propiedad de la vivienda es de la cooperativa, pero los usuarios pueden disponer de ella toda la vida —incluso pasarla en herencia a los hijos— y, si se marchan, recuperan lo invertido.

Si hay familias viviendo en el barrio, lo lógico es que haya también escuela: ya está reservado el espacio para una escuela autogestionada vinculada al grupo de pedagogía libertaria de Josefa Martín Luengo, fallecida en 2009 y gran referencia contemporánea de la tradición que creó en Barcelona Francesc Ferrer i Guàrdia.

La última pata en marcha, que tiene también una nave ya reservada aunque la negociación con el Ayuntamiento aún no ha concluido, es el proyecto de Coopolis, un espacio de fomento de la economía social que aspira a convertirse en el gran polo de generación de proyectos económicos de base cooperativa, de la misma forma que Barcelona Activa tiene en el 22@ el gran semillero de emprendimientos mercantiles. El proyecto prevé hasta 42 espacios, incluidos 13 para empresas tractoras ya consolidadas que sirvan de acicate para la intercooperación y de impulso para los proyectos de la incubadora.

Si alguna vez usted cae en el desánimo y cree que la suerte está echada, que el futuro está escrito y que no hay nada que hacer, déjese caer por Can Batlló.

Biblioteca en red

En este espacio la Red de Huertos Urbanos de Madrid pone a disposición contenido de interés para nuestras huertas (manuales, calendarios de cultivos, información de cultivos…) como artículos interesantes relacionados con la Agroecología y temáticas afines.

Este espacio se construye de forma colectiva por los miembros de la Red, y recoge todo aquello que nos parece útil. Si tienes algún articulo/documento que te apetezca alojar aquí no dudes en ponerte en contacto con la RED.

 

Estructuras y sus beneficios

Leido en Red de Permacultura

Una de las cosas más importantes en el diseño de la permacultura, son las estructuras como enrejados, invernaderos, cercas y paredes pueden afectar el microclima en escala pequeña por la modificación de la velocidad del viento o la temperatura.

El invernadero es la estructura más útil para el control del microclima en las regiones templadas, y posibilita el crecimiento de casi cualquier planta. Los invernaderos situados junto a la casa son mejores para la calefacción en el invierno, pues pueden ayudarnos a ahorrar combustible durante el día en esta estación.

Los taludes o montículos afectan el microclima en una variedad de formas, estas formaciones pueden:

– Bloquear el sol por el lado oeste, dando alivio a la casa y al huerto en las tardes.

– Bloquear o canalizar los vientos.

– Ofrecer aislamiento (el suelo retiene el calor y pierde temperatura gradualmente).

– Dar privacidad y bloquear las vistas no placenteras.

– Proveer espacio más complejo para las plantas por el incremento del espacio vertical.

Las paredes que están de cara al sol también son importantes en el control del microclima. Cumpliendo una función similar a la que cumple el borde de un bosque que enfrenta el sol, las paredes ofrecen protección contra los vientos y pueden ser usadas para reflejar el sol invernal. Las paredes de piedras oscuras absorben l calor y lo irradian en la noche, reduciendo el riesgo de las heladas. Las plantas ubicadas frente a éstas paredes tendrán un crecimiento máximo. Las paredes pintadas de color blanco reflejan el calor (reduciendo así la ganancia de calor); las plantas situadas frente a ellas madurarán mejor. En Alemania, experimentos con tomates y duraznos sembrados frente a paredes negras y blancas, han mostrado que las plantas situadas frente a la pared negra crecen más rápido, sin embargo, el rendimiento mayor debido a la mejor maduración, se produjo en las plantas situadas frente a las paredes blancas.

El enrejado es útil para una protección rápida de los vientos, para dividir el espacio alrededor de la casa o el huerto, para producir un microclima (debido a la sombra y al calentamiento que proporcionan) y como una protección temporal para los árboles pequeños contra las quemaduras ocasionadas por el sol.

El sentido de la vida

Ayer estuve en Connecthort con la gente que se mueve habitualmente por allí. Son buena gente, son gente que le gusta hacer cosas y que le gusta hacer cosas por y para los demás, sino no estarían allí. No sé puede dedicar tiempo de tu vida a algo que no amas.

Además ayer se grabó un video que necesitaba Manuela para ilustrar una charla que tiene que dar no sé donde, en este video se nos iba preguntando a cada uno  que és Connecthort para nosotros. No lo dije en mi intervención pero horas después me vino a la cabeza una frase de Elton Trueblood  “Cuando un hombre planta árboles bajo los cuales sabe que nunca se sentará, ha empezado a descubrir el sentido de la vida“.

Pues bien, yo he empezado a descubrir el sentido de la vida, y no por que en Connecthort hagamos un huerto, o plantemos árboles, que también lo hacemos. He descubierto la satisfacción de hacer algo que está contribuyendo a formar el alma de algo más grande, algo que en este caso formará parte del alma del barrio y de la ciudad  y lo más importante de sus gentes.

Connecthort seguirá creciendo porque es algo que ha nacido del interior unas personas y de su amor a un proyecto y que han ido contagiando a otros. A mí me han contagiado sin remedio y no tengo cura, aunque tampoco lo deseo.

Hay cosas que hacemos cada día que no tienen continuidad en lo que somos, este proyecto lo tiene, va tomando vida propia y espera que cada vez más personas sientan la necesidad de plantar árboles y con ello de descubrir el sentido de la vida.

Os invitamos a ello, a dejar vuestra huella, sin esperar nada a cambio, lo único que os espera si hacéis vuestro este proyecto es que seréis más felices.

Dejad la comodidad del sofá o de lo que sea que os inmoviliza y lanzaros.